



Daniella Ríos no solo vuelve a Perumira: regresa a casa convertida en una versión aún más poderosa de sí misma. La joven venezolana radicada en Estados Unidos, a quien conocimos cuando fue coronada Miss American Teen International ’24, hoy escribe un nuevo capítulo en su historia al convertirse en Miss Latin American USA EVTV’25, consolidándose como la reina máxima de Perumira y una de las figuras femeninas más inspiradoras de su generación.
Juventud, belleza impactante, una figura impecable y una alegría contagiosa definen a Daniella, pero es su disciplina, fe y propósito lo que realmente la distingue. Esta nueva corona no llegó por casualidad: fue el resultado de una entrega absoluta, de madrugadas infinitas, de preparación física, emocional y comunicacional llevada al límite, y de un equipo que creyó en ella tanto como ella misma.
Representando con orgullo sus raíces latinas y su esencia venezolana, Daniella transformó el escenario en un espacio de voz, identidad y servicio. Su historia migrante, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en motor: una narrativa de valentía, trabajo duro y sueños cumplidos en tierra extranjera.
Hoy, Daniella Ríos no solo vive su sueño; lo honra, lo construye y lo proyecta hacia el futuro. Con la mirada puesta en escenarios aún más grandes, su camino apunta con fuerza hacia el universo de las grandes coronas internacionales. Esta entrevista revela a la mujer detrás de la reina: sensible, determinada, luminosa… y destinada a brillar sin límites.

Daniella, hace poco conversamos contigo cuando ganaste Miss American Teen International ’24, y hoy vuelves con una nueva corona.
1.- ¿Qué significó para ti recibir el título de Miss Latin American USA EVTV’25 y cómo viviste ese momento?
Perumira y todo el equipo son una familia para mí, y regresar nuevamente me hace sentir en casa.
No estaba en mis planes competir nuevamente tan pronto; fue una decisión de último minuto, pero tomada con fe absoluta. Creo firmemente que los planes de Dios son perfectos y que lo que está destinado para ti siempre encuentra la manera de llegar.
Esta corona no solo me llena de orgullo por representar mis raíces latinas, sino que también reafirma algo muy personal: cuando deseo algo, lo trabajo con el corazón, con disciplina y con total entrega.
2. ¿En qué aspectos sentiste que esta experiencia fue distinta a tu primera corona?
Fueron experiencias completamente distintas. Mi primera corona fue dentro de un certamen más americano, mientras que esta vivencia fue profundamente latina, desde la energía hasta la esencia del concurso.
Este certamen me exigió una disciplina constante; lo sentí como un bebé al que debía cuidar y entregarle amor las 24 horas del día. No había espacio para distracciones. Fue un compromiso absoluto, emocional y mental, que me retó de una manera completamente nueva.

3. Viviendo en Estados Unidos, ¿qué emociones te acompañaron al representar a la comunidad latina?
Representar a la comunidad latina en un país tan diverso como Estados Unidos me llenó de orgullo, responsabilidad y emoción. Sentí una profunda conexión con cada historia migrante, con cada sacrificio y con cada sueño que cruza fronteras. Ser latina en los estados unidos es sinónimo de valentía, trabajo duro y esperanza, y llevar eso conmigo en el escenario fue un honor inmenso.
4. ¿Cómo integraste tu esencia venezolana y tu historia migrante durante la competencia?
Mi esencia venezolana estuvo presente desde el primer momento. Cada paso, cada palabra y cada presentación fueron una manera de llevar en alto a la comunidad latina y, muy especialmente, a Venezuela.
Mi historia migrante es parte fundamental de quien soy, y la representé con orgullo, demostrando que nuestras raíces no se esconden: se honran y se celebran. Como parte de ese compromiso, realicé labor social repartiendo comida venezolana a personas que lo necesitaban, una experiencia profundamente significativa que me permitió compartir un pedacito de mi cultura y reafirmar mi deseo de aportar al mundo desde mis raíces.

5. ¿Cómo fue tu proceso de preparación física, emocional y comunicacional?
Aunque el tiempo de preparación fue corto, el proceso fue intenso y exigente. Durante dos meses me levantaba a las 4:00 a.m. y me acostaba cerca de la medianoche. Fue un reto físico y emocional enorme, pero tuve el privilegio de contar con un equipo excepcional.
En pasarela, Giselle Reyes; en oratoria, Andy Salandy; en entrenamiento físico, Samantha Malaver; en coreografía, Phillipe Obregón; en acting, María Pereira. En diseño, Karina García y Lázaro Sánchez, y en mis looks diarios, Ximma Collective. En producción Adrianna Maurera y Julián Pantoja, en fotografías Daniel Salamanca y Luis Ramírez
Para cuidar mi salud, conté con el apoyo de Jupiter Infusion, y para el cuidado de mi piel, Edwin González. Y, por supuesto, mi madre, Arlemar Fátima Suárez, quien estuvo presente en cada detalle, cada producción y cada momento.
Sin ellos, este sueño no habría sido posible. Me apoyaron en cada momento, cuando sentía que no podía mas, cada uno de ellos Me regalaron tiempo, amor y compromiso, y esta corona también les pertenece.

6. Cuando anunciaron tu nombre como ganadora, ¿qué pasó por tu mente?
Pasaron por mi mente todos los sacrificios: cada lágrima, cada risa, cada gota de sudor. Todo el camino recorrido cobró sentido en segundos.
Recibir la banda de manos de mi director, Jesús Medina, y escuchar sus palabras tan llenas de amor, me hizo llorar. Fue la confirmación de que todo valió la pena. Fue un momento profundamente emocionante y transformador.
7. ¿Qué has aprendido sobre ti misma como mujer y representante cultural?
He aprendido que soy capaz de convertirme en aquello que sueño, siempre que lo haga con amor, fe y constancia. Creo firmemente que cuando un sueño nace del corazón, tenemos la capacidad de materializarlo. Esta experiencia me reafirmó como una mujer resiliente, comprometida y profundamente conectada con su propósito.

8. ¿Qué representa ser una reina latina en Estados Unidos?
Ser una reina latina en Estados Unidos representa una gran responsabilidad. Siento el deber de alzar mi voz como latina y como inmigrante, de ser una voz de luz que llegue a cada rincón.
Quiero inspirar, motivar y apoyar especialmente a esas niñas que sueñan como yo soñé. Ser un ejemplo de que sí se puede, de que nuestras raíces son una fortaleza y no un límite.
9. ¿Qué transformación interna viviste durante este reinado?
Durante este proceso viví una transformación profunda. Aprendí a escucharme, a respetar mis límites y a confiar más en mi intuición. Crecí como líder, como portavoz y como mujer, entendiendo que la verdadera corona se construye desde adentro, con carácter, sensibilidad y propósito.

10. ¿Qué disfrutas de competir en EE. UU. y qué extrañas de Venezuela?
Disfruto profundamente la oportunidad de conectar con distintas culturas y aprender cada día algo nuevo. Estados Unidos me ha brindado crecimiento y diversidad.
Sin embargo, siempre extraño el calor de mi país: su gente, su gastronomía, sus paisajes y su energía única.
Sueño con volver a mi país y trabajar para inspirar a todas esas mujeres venezolanas y llevar un rayo de luz a mi tierra amada. Para mí, no hay nada comparable con Venezuela.
11. ¿Cómo administras tu tiempo entre estudios, vida personal y responsabilidades?
Administrar mi tiempo ha sido uno de mis mayores retos. Me gradué recientemente de la universidad de mis sueños mientras llevaba una corona y desarrollaba mi carrera como modelo y actriz. No ha sido fácil, pero amo lo que hago.
Hoy entiendo que renunciar a una vida “convencional” a mi edad no ha sido una pérdida, sino una inversión. Y aunque no tenga la vida que una persona a mi edad normalmente tiene, amo lo que hago y no cambiaría todo lo que trabajo hoy por nada, estoy construyendo mi futuro y me disfruto cada segundo de este proceso. Sé que en el futuro miraré atrás con orgullo y gratitud.

12. ¿Qué te ha regalado esta experiencia a nivel personal?
Este certamen me regaló un profundo crecimiento personal y me permitió descubrir una versión de Daniella que no conocía. Siempre he sido una persona disciplinada, pero en esta ocasión fui más allá de mis propios límites.
En medio de momentos difíciles, de vulnerabilidad, de incertidumbre y también de críticas, me demostré a mí misma cuán fuerte y resiliente puedo ser. Aprendí que, más allá de las opiniones externas, lo verdaderamente importante es cómo te sientes contigo misma y la paz que te da saber que estás dando lo mejor de ti para cumplir tus metas. Ahí es donde reside la verdadera felicidad. Sin duda, fue una experiencia profundamente transformadora..
13. ¿Qué áreas de trabajo comunitario te gustaría priorizar?
Como Miss Latin American USA EVTV’25, Más que enfocarme en una sola área específica, mi intención es llevar felicidad, esperanza e inspiración a todas aquellas personas que lo necesiten. Creo profundamente en el poder de una palabra, de un gesto y de la presencia genuina para transformar vidas.
Mi objetivo es utilizar esta plataforma para acompañar, motivar y servir, especialmente a comunidades vulnerables, sembrando mensajes de fe, amor propio y resiliencia, y recordándoles que no están solos y que siempre hay motivos para seguir soñando.

14. ¿Cómo piensas expandir tu trabajo social?
Mi propósito es expandir mi trabajo social de manera estructurada y sostenible. A corto y mediano plazo, deseo desarrollar proyectos que me permitan apoyar a todo aquel que lo necesite, no solo desde la ayuda material, sino también desde el acompañamiento emocional y la esperanza.
Mi visión es, con el tiempo, crear una fundación propia que sirva como un puente de amor, apoyo e inspiración, y que me permita llevar ayuda a distintas comunidades dentro de Estados Unidos y Venezuela . Quiero que mi plataforma sea una herramienta de impacto real, donde cada acción esté guiada por empatía, compromiso y vocación de servicio.
15. ¿Qué mensaje envías a las niñas y jóvenes latinas?
A las niñas y jóvenes latinas les digo que nunca dejen de soñar. No importa de dónde vengan ni los obstáculos que enfrenten: si trabajan con disciplina, fe y amor, los sueños sí se cumplen. Que crean en ellas mismas incluso cuando nadie más lo haga.
16. ¿Qué viene ahora para Daniella Ríos?
Mi prioridad actual es mi programa en EVTV, un proyecto que soñé durante mucho tiempo y al que hoy le estoy entregando todo mi corazón, mi disciplina y mi preparación. Es una etapa que estoy viviendo con mucha ilusión y responsabilidad.
Al mismo tiempo, continúo trabajando con disciplina en mis metas a mediano y largo plazo. Uno de mis más grandes sueños es, algún día, estar presente en la noche más bonita de mi país y pisar el escenario del Miss Venezuela. Asimismo, sigo formándome en mi mayor pasión, la actuación, con la meta de llegar a las pantallas más importantes del mundo y construir una carrera sólida a nivel internacional.
Este reinado representa un nuevo comienzo, una plataforma para crecer, inspirar y seguir construyendo el camino hacia todo aquello que aún está por venir.

Entrevista realizada por Jaime Mybs a Daniella Ríos – Venezuela
Entrevista autorizada por Daniella Ríos – Perumira – Jaime Mybs
Derechos Reservados a nombre de Daniella Ríos – Perumira – Jaime Mybs