


Hay pasarelas que simplemente muestran diseños. Y hay otras que consiguen que la moda parezca contar una historia. Cuando Ester Vera Moro caminó por Toledo Está de Moda, no se limitó a lucir una creación: se convirtió en parte de un escenario donde la piedra, la historia, la luz dorada y el talento español se encontraron para crear algo mucho más poderoso que un desfile.
Para una modelo, el verdadero desafío no comienza cuando se encienden las luces, sino mucho antes: en los castings, los ensayos, la disciplina, los nervios y esas horas de preparación que nadie ve. Ester conoce perfectamente ese proceso. Desde el cuidado de la postura y la mirada hasta la visualización mental antes de salir a pasarela, cada detalle puede transformar unos segundos en una experiencia inolvidable.
En esta entrevista exclusiva para Perumira Magazine, la modelo española revela qué sintió al formar parte de uno de los escaparates más especiales de la moda española, cómo Toledo transformó la energía del desfile y cuál fue el momento que le puso la piel de gallina. También comparte los secretos de su preparación, el look con el que conectó de manera especial y los nuevos sueños que desea conquistar junto a diseñadores emergentes y proyectos internacionales.
Porque algunas modelos muestran la moda. Otras consiguen darle alma. Descubre la historia de Ester Vera Moro y acompáñala en el camino de construir una carrera con identidad, voz y mucho más que una pasarela.

1.- ¿Qué significó para ti formar parte de este desfile y qué sentiste cuando supiste que ibas a participar?
Para mí fue un “pincelazo” de sueño cumplido. Toledo Está de Moda no es solo un desfile, es escaparate de talento español y tiene un peso cultural enorme. Nervios bonitos mezclados con orgullo. Sentí que todo el trabajo de castings, pruebas y disciplina tenía sentido. Es vestir moda en una ciudad que ya de por sí es arte.
2.- ¿Cómo fue tu preparación y qué aspectos cuidaste especialmente?
Empieza semanas antes. Físico: cuidado de piel, postura, caminar con tacones en distintas superficies. Mental: visualización de la pasarela y respiración. Técnico: ensayos de pasarela, coordinación con el equipo, pruebas de pelo y maquillaje para ver cómo reacciona mi rostro con cada luz. Lo que más cuidé fue la espalda y la mirada, porque ahí se nota si vas presente o no.
3.- Antes de pisar la pasarela, ¿qué pasa por tu mente?
Una mezcla total. Nervios de los buenos, emoción porque sabes que ese minuto va a pasar volando, y muchísima concentración. Te dices: “espalda recta, mentón arriba, disfruta”. Si no estás concentrada, el público lo nota. Así que respiro, sonrío por dentro y salgo.

4.- ¿Cómo influyó el ambiente de Toledo en la magia del desfile?
Toledo lo cambia todo. Caminar moda con la piedra, la historia y esa luz dorada de fondo le da una solemnidad distinta. La ciudad impone respeto y elegancia. Creo que los diseños se vieron más potentes porque el entorno no compite: acompaña. Le dio alma y personalidad única al desfile.
5.- ¿Qué expectativas tenías y hubo algún momento que las superó?
Esperaba profesionalidad y belleza, y lo tuve. Pero lo que superó todo fue el silencio del público justo antes de empezar y luego el aplauso cuando salimos todas juntas. Ese momento colectivo, de equipo, con Toledo iluminada detrás… se me puso la piel de gallina. No lo imaginaba tan emocionante.
6.- ¿Qué descubriste sobre ti misma?
Que puedo sostener la calma bajo presión. En ensayos todo es caos: cambios rápidos, alfileres, ajustes. Ahí aprendí a confiar más en mí y a adaptarme rápido. También descubrí que disfruto mucho más cuando conecto con el diseño en vez de solo “modelarlo”.

7.- ¿Qué intentas comunicar cuando caminas?
Cuento la historia del diseñador sin hablar. Intento transmitir presencia, intención y respeto por la prenda. Si es un vestido fluido, que se vea libertad. Si es una estructura fuerte, que se vea poder. Al final es: “mírame, pero sobre todo mira lo que llevo puesto y lo que quiere decir”.
8.- ¿Hubo algún look o momento con el que conectaste especial?
Sí. Hubo un diseño con texturas y tonos tierra que me recordó a los atardeceres de Toledo. Al ponérmelo sentí que la prenda y yo hablábamos el mismo idioma. Ese paseo fue de los que recuerdas porque no actúas: simplemente eres.
9.- ¿Qué consejo darías a jóvenes que sueñan con modelar?
Preparación: cuida tu instrumento, que es tu cuerpo y tu mente. Duerme, entrena, estudia pasarela.
Disciplina: la constancia gana a un día de suerte. Ve a castings aunque te digan que no.
Confianza: no esperes a que alguien te valide. Entra a una sala creyendo que mereces estar ahí. Y sé amable con el equipo: en moda se trabaja en tribu.

10.- ¿Qué nuevos retos te gustaría asumir?
Me encantaría trabajar con diseñadores emergentes españoles en semanas de la moda fuera de España, hacer editoriales que cuenten historias más artísticas, y también probar pasarelas con concepto, donde el modelaje se cruza con danza o teatro. Quiero seguir creciendo sin perder la cercanía.
11.- Si pudieras describir Toledo Está de Moda con tres palabras, ¿cuáles y por qué?
- Historia – porque caminas sobre siglos.
- Elegancia – porque todo, desde la organización al público, respira cuidado.
- Emoción – porque se siente en el backstage, en la pasarela y en la calle.
12.- ¿Qué sueño te gustaría convertir en realidad próximamente?
Me encantaría volver a Toledo, pero esta vez abriendo el desfile con un diseño de un creador español que admire mucho. Y a nivel personal: seguir formándome para no ser solo “la cara”, sino también tener voz en los proyectos en los que participo. Construir una carrera con identidad.
Gracias por preguntar con tanto cariño por esta experiencia. Toledo me regaló mucho más que una pasarela 💫

Entrevista realizada por Jaime William Mostacero Baca a Ester Vera Moro – España
Entrevista autorizada por Ester Vera Moro – Perumira – Jaime William
Derechos Reservados a nombre de Ester Vera Moro – Perumira – Jaime William
Las entrevistas son permanentes y no se borran

